Imagen cortesía plataforma Google Maps, fecha de captura enero 2016.Cuando pasaba por donde mi abuelo paterno solía tener la fábrica de ropa, GORBEA, PEREZ, MORELL, S. en C. recuerdo que se entraba por donde estaba una oficina de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, (acostumbraba confundirla a menudo con la Autoridad de las Fuentes Fluviales) doblando al final de la Avenida Sagrado Corazón a la izquierda.
Ahora de senior citizen, con setenta años cumplidos hace un par de meses, la fábrica del abuelo ha desaparecido y casi no tengo recuerdo de ella, pero siempre que pasaba por la Avenida Fernández Juncos, observaba este extraño edificio con la fachada bien rara. Era tan bizarra que no quería mirarla, parecía una nave extraterrestre. Tenía cierto aire de streamline moderne, pero estaba tan horrorosa y de mal gusto, que invitaba a apartar la vista.
En el sitio web de la Asociación Puertorriqueña de Arquitectura Histórica, un portal que visito frecuentemente, hay una página dedicada al Monstruo de Frankenstein. ¿Por qué será que DavSot (el webmaster y creador del sitio), tiene esto aquí? La cosa es un bochorno y un hazmerreír, decía para mis adentros, pero forzosamente la seguía mirando.
Imagen cortesía Asociación Puertorriqueña de Arquitectura Histórica. (SPAH)En un recorrido que hize recientemente, buscando edificios de la época para documentar de manera virtual, streamline hunting como yo le llamo, cuando estaba llegando a donde estaba la fábrica de ropa del abuelo, me topé con la monstruosidad de frente. Luego de mirarla un rato y reírme, pues no la había estudiado en Google Maps, me dio por observarla por el lado. Curioso, seguí caminando por la Avenida Sagrado Corazón y pasé por debajo de un edificio lateral, me parecía reconocer los balcones, pero decidí seguir hasta el final de la calle. Inicialmente, pensaba que la estructura eran DOS edificios separados, engañado por los tonos de azul.
Imagen cortesía plataforma Google Maps, fecha de captura enero 2016.Doblando al final en la marginal del expreso a la derecha, me doy cuenta de que el edificio tenía un estacionamiento en la parte trasera. Mirando los detalles de la estructura, que se confundían por estar de un solo color, me pareció reconocer los aleros doblados de Jorge Juliá Pasarell, con todo y escalón zigzag.
Absolutamente incrédulo, me puse a mirar el edificio seriamente. Las paredes estaban pintadas de azul. Todas las ventanas estaban cubiertas. Había un diseño en rojo que decía 1866 en letras gigantescas.
Imagen cortesía plataforma Google Maps, fecha de captura enero 2025.Saliendo del estacionamiento, y regresando de vuelta hacia la avenida, me tropecé con dos garajes, no los había visto inicialmente por estar camuflados por el color. Pude reconocer los balcones de arriba, imaginando desaparecidas las rejas. Los balcones estaban a los lados de un adorno Art Deco que asemejaba una torre. Luego supe asombrado que esta era la escalera.
Imagen cortesía plataforma Google Maps, fecha de captura enero 2025.Regresando hacia la Fernández Juncos, me doy cuenta de que las ventanas con bloques de vidrio estaban pintadas. Los aleros eran idénticos de ancho, con el mismo estilo doblado de puntas curvas, pero las ventanas de los aleros de arriba tenían las "orejas" más largas.
En la entrada frontal de Fernández Juncos, cerraron los balcones de arriba con plexiglas y los balcones de abajo con bloques de vidrio. En la entrada lateral de Sagrado Corazón, cerraron dos garajes con bloques de cemento y empañetaron. Afortunadamente, son remodelaciones básicamente cosméticas. Nada que no se pueda regresar a su estado original.
Imagen cortesía plataforma Google Maps, fecha de captura enero 2016.Como parte de la remodelación futurista, al contratista se le ocurrió aprovechar el sobrante (o eso parecía) de los tubos utilizados en las barandas. Que a propósito, no eran originales, al parecer lo hizo para darle un elemento náutico a la fachada. La decoración consistía en colocar un adorno similar a una corona en la parte frontal de la columna en la escalera principal.
Complementando la corona en el medio, las partes de arriba de los elementos verticales Art Deco a los lados, fueron perforados lateralmente por los tubos, a los que le hicieron terminaciones en las puntas. Afortunadamente para todos los amantes del estilo modernista, el contratista desistió del invento, pues este no se replicó en la otra esquina.
En los balcones de arriba, el contratista hizo colocar cuatro círculos sobre cuatro bases cuadradas iguales, donde colocó unos extraños elementos parecidos a giroscopios.
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Imagen cortesía plataforma Catastro Digital del CRIM.